BLOG EDUCATIVO: LA CAJA DE LAS EMOCIONES. Programa RETO.
- 31 ene 2018
- 2 Min. de lectura
Dentro del programa RETO contamos con diversas actividades para aprender a expresar las emociones.
Os voy a presentar una de mis preferidas: La caja de las emociones.
La caja de las emociones es una caja mágica que, como su nombre indica, está llena de emociones que iremos descubriendo todos juntos.
En su interior hay palos de polo de diferentes colores con frases inacabadas escritas en ellos. Cada color representa una de las emociones básicas que hemos trabajado con anterioridad a través del cuento del Monstruo de colores.
- El color rojo el enfado. Cuando estoy enfadado/a lo manifiesto…
- El color verde la calma. Me relaja…
- El color amarillo la alegría. Me siento feliz cuando…
- El color azul la tristeza. Me siento mal cuando algún amigo/a me dice….
En cada clase de la escuela desde infantil hasta sexto de primaria tenemos una caja de las emociones, todas tienen el mismo color. Según la edad de los niños elegiremos el número de emociones que queremos trabajar y en función de este criterio los colores que representan esas emociones.
En educación infantil seremos nosotros los que leeremos las frases.
Las frases también serán diferentes en cada clase...ya que las adaptaremos a la edad de nuestro alumnado. Seremos nosotros los encargados de escribir con rotulador negro las frases incompletas relacionadas con cada color y emoción.
Según el número de alumnos tendremos más o menos palitos, en la caja tiene que haber un palito para niño. Y debemos intentar que los colores estén representados por el mismo número de palitos.
¿Cómo jugamos?
Los niños y las niñas tienen que coger sin mirar un palo de la caja y completar las frases delante del grupo-clase.
Tienen que repetir tres veces la frase completándola en cada ocasión. De esta forma les damos tiempo a interiorizar lo que están leyendo y así poder expresar sus sentimientos más tranquilamente.
Nosotros seremos los mediadores en este proceso, enseñándoles a expresar sus emociones y sentimientos de forma adecuada. Esta dinámica permite averiguar cómo otros compañeros se sienten y cómo actúan, generando un diálogo igualitario que posibilita conocerse mejor, obtener herramientas de gestión emocional y mejorar el clima de aula.
Es un actividad que ayuda a crear un espacio de tolerancia donde los alumnos pueden expresar libremente sus emociones. Al mismo tiempo que nos da la oportunidad de conocernos mejor.




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