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BLOG EDUCATIVO: ESTUDIAR SIN DEBERES, ¿ES POSIBLE?

  • 23 oct 2017
  • 8 Min. de lectura

Así puede comenzar la tarde de cualquier niño o adolescente cuando llega a casa y responde a la típica pregunta de sus padres que puede ser formulada de varias formas, pero lo mejor, será entenderlo con un diálogo:

- Hola cariño. ¿Tienes deberes?

- No, hoy no tengo deberes.

- Pues entonces ponte a estudiar.

También puede servirnos esta otra:

- Hola cariño. Haz los deberes y ponte a estudiar un rato.

- Pero mamá, tengo muchos deberes...

- ¿Y? pues haces los deberes y después estudias.

O esta:

Nota en la agenda del alumno dirigida al profesor:

"Buenos días, mi hijo dice que no tiene nada que estudiar, que sólo le han mandado los deberes para casa y nada más. Estoy preocupado porque como no empiece a estudiar ya, al final va a suspender, porque sólo hace los deberes y así no va a aprobar el examen"

E incluso lo siguiente:

- Nuevamente nota en la agenda:

"Buenos días, mi hijo ayer estuvo toda la tarde y la noche haciendo deberes y no podemos hacer esto todos los días, pues no le da tiempo a estudiar. Además, el tiene clases de inglés los lunes y miércoles, clase de informática los martes y jueves, por lo que llegamos a casa muy tarde."

- Responde el Crntro tras las peticiones de los padres en cuanto a cantidad de deberes:

"A partir de este curso, los alumnos no llevaran deberes a casa."

- Conversaciones posteriores en los grupos de whatsapp de padres:

"No lo entiendo, mi hijo no hace nada en casa del colegio... es verdad, el mío no estudia ningún día... hemos pasado de toda la tarde haciendo deberes a nada, porque no les mandan estudiar... es inaceptable, me voy a quejar.

Y de las últimas que vivimos en los tiempos que corren:

Conversación entre padres:

- Hoy mi hijo no trae deberes. Le han dicho que vea un vídeo de Internet y claro, imagínate, que cachondeo.

- Pues en mi caso es peor, pues tienen un examen mañana y no han subrayado el libro y no sabemos que estudiar; es que no sé lo que harán en clase, pero vamos, que trae el libro sin subrayar.

- Os quejáis, pero al mío le han mandado hacer unas tonterías que ni entiendo y claro, de estudiar nada de nada y ya tiene una edad y todavía no estudia, sólo los deberes, leer y poco más. Yo no sé qué va a aprender.

Y por fin la última que es real y en la que intervienen estudiantes alienados por las costumbres y la "mala educación":

Profesor: la semana que viene haremos el examen de naturales.

Alumnos: pero si no hemos abierto el libro todavía.

Profesor: ¿y qué hemos hecho estas tres semanas de curso?

Alumnos: muchas cosas pero no hemos subrayado el libro para estudiar.

Profesor: ¿no sabéis nada de lo que hemos hablado y trabajado en estos días?

- murmullos y respuestas -

Alumno 1: si pero es que siempre subrayamos lo que hay que estudiar.

Alumno 2: el profe siempre dice lo que va a entrar y lo que tenemos que saber.

Alumno 3: tenemos que subrayar el libro para estudiarlo.

Ahora bien, después de estas conversaciones que se pueden dar y se dan en el seno de cualquier familia, ¿Ante que nos encontramos? ¿Sabemos lo que significa estudiar? ¿Son los padres conscientes de los cambios pedagógicos que la sociedad plantea ante el aprendizaje? ¿No estamos luchando contracorriente si no entendemos todos qué, cómo y para qué? ¿Es lo mismo estudiar que aprender? ¿Son los deberes una forma de aprender y por lo tanto de estudiar? ¿Sólo son deberes los ejercicios de los libros de texto?

Puedo enumerar un montón de preguntas, pero prefiero centrarme en intentar explicar de lo que quiero hablar hoy, pues es la base de todo esto desde mi punto de vista: QUÉ SIGNIFICA ESTUDIAR, HACER DEBERES Y EN DEFINITIVA, APRENDER.

La Real Academia de la Lengua define estudiar de la siguiente manera (sólo algunas definiciones):

1. Ejercitar el entendimiento para alcanzar o comprender algo.

3. Aprender (‖ fijar en la memoria).

4. Observar (‖ examinar atentamente).

Estas tres definiciones son muy claras y deberían ser válidas para entender lo que significa la palabra estudiar y que es lo que engloba, pero no es así, porque cuando se habla de estudiar, la sociedad lo relaciona básicamente con "memorizar".

En el aprendizaje los alumnos se someten a conocimientos nuevos que deben adquirir y existen muchos recursos para hacerlo. El primero de ellos es la "motivación" que debe partir de la propuesta que lanza el profesor o simplemente de cualquier tercero. No sólo se aprende del profesor, se aprende de cualquier modelo (Teoría conductista del modelado de Bandura) y por lo tanto, las situaciones que se dan pueden ser más o menos atractivas y requerir mayor motivación. No es necesario hacer mucho ante el aprendizaje del uso del "Spiner", pues es un producto que de forma natural ha llegado a los alumnos con una campaña de mercadotecnia inesperada, pues su fin era otro diferente, y que han aprendido a usar. ¿Cómo? con la practica y la imitación. Sin embargo, cuando queremos que nuestro hijo aprenda a hacer algo que inicialmente no le llama la atención y ante lo que no le motivamos correctamente, tendremos una situación de aprendizaje inacabada y sin éxito. Después tenemos que presentar a los alumnos los contenidos adaptándolos a su nivel y relacionándolos con situaciones reales y cercanas a ellos utilizando los materiales necesarios para llegar hasta ellos, entre los que se incluye sin duda el teléfono móvil, un youtuber, el fútbol, etc. Todo aquello que genera interés en el alumno sirve de enganche para otros aprendizajes. Una vez hemos trabajado el contenido con el modelo, llega el momento de "reforzarlo" y es aquí donde entra en juego el estudio y los deberes.

La sociedad actual lucha por hacer que desaparezcan los deberes. ¿Por qué ocurre esto?

  1. Los deberes se entienden como algo complementario al estudio.

  2. Se mandan en grandes cantidades y se relacionan siempre con hacer ejercicios de clase.

  3. Quitan tiempo a la familia, en realidad el tiempo lo robamos con todo lo que hacemos, pero lo más fácil de atacar son los deberes.

  4. Los padres no conciben su tiempo libre dedicado al 100% a los deberes de los hijos y se agobian por llegar a las 10 de la noche sin acabar los deberes.

  5. Las familias entienden que además de los deberes hay que "estudiar" pero refiriéndose a "leer para memorizar".

Esto es lo que ocurre en la actualidad porque no se entienden LOS DEBERES como una manera de estudio, aunque la definición de la RAE nos demuestra que "estudiar es practicar". En parte, esto es así, porque se tiende a "mandar hacer ejercicios de los libros como deberes". Al final, lo que llega a casa es:

- Matemáticas: página 7 y 8.

- Lengua: redacción.

- Naturales: resumen del tema.

Todo lo concentramos en tareas reiteradas, repetitivas de las que ya hacemos muchas en clase. Pero aun así, estas tareas "SI SON UNA MANERA DE ESTUDIAR Y FIJAR LO APRENDIDO MEDIANTE SU EJECUCIÓN DE UNA U OTRA FORMA."

Lo que sí es cierto en cuanto al tema de los deberes, es que pocas veces se entienden como deberes otras actividades. Los primeros que no lo entienden son los padres, que además siguen necesitando "estudiar, estudiar, estudiar..., como relectura de lo aprendido" y cuando un alumno llega a casa diciendo que tiene que ver el vídeo de LuzuVlogs, que tiene que mirar la luna, ver cómo respira su madre o contar nubes, nos encontramos ante las típicas frases: "que tonterías manda este profesor", "no tengo tiempo como para perderlo", "déjate de tonterías y ponte a estudiar"...

Pararos a pensar por un momento cómo aprendísteis realmente a conducir, montar en bici o usar aparatos tecnológicos. Cuando realmente hemos aprendido ha sido con la practica, la parte destinada a tocar, investigar y jugar más que la destinada a leer el manual y memorizar en algunos casos para superar una prueba. Todavía recuerdo la primera frase de mi profesor de autoescuela, pues su manera de enseñar era motivadora, diferente y eso era raro, pero funcionaba, pues entramos a clase y lo primero que nos propuso para aprender a conducir fue tomar un CAFÉ, si, como lo oís, tomar un CAFÉ... Algo llamativo cuanto menos, pero dicho esto, el profesor levantó su taza de café y dijo: entraremos al coche y tomaremos CAFÉ, pues primero nos pondremos el Cinturón, colocaremos el Asiento, mano y pie en el Freno y revisar el Retrovior. que simple y sencillo hacer que un alumno aprenda algo sin recurrir la estudio basado en la repetición.

Las nuevas corrientes educativas están transformando el paradigma educativo y la manera de enseñar. En la actualidad tenemos muchos métodos de aprendizaje que se alejan de los habituales y rutinarios modelos, utilizando Flipped Classroom, Aprendizaje Cooperativo, Trabajo por Proyectos o Centros de Aprendizaje... etc. Esto está cambiando la educación y por lo tanto, debe cambiar la manera de entender el estudio.

Es verdad que en ciertos momentos necesitamos memorizar, pues hay temas que contienen muchas fechas, nombres y datos que debemos repetir para integrar en nuestro aprendizaje. No es malo memorizar, más bien es recomendable. Pero lo que realmente debemos tener en cuenta a la hora de memorizar es que lo que memoricemos, lo entendamos, pues de lo contrario, no perdurará y sólo lo mantendremos en la memoria a corto plazo. Debemos interiorizarlo para que perdure en la memoria a largo plazo y esto es con la repetición, entendimiento y práctica.

Dicho esto, todo aprendizaje se puede dar en cualquier momento, situación y a través de cualquier material. Nuestros alumnos e hijos pueden aprender incluso más con un vídeo de Youtube que con un libro, o aprender más leyendo un cómic que una novela. Una cosa no quita la otra, pero debemos dar cabida a todo y entender que cualquier propuesta de aprendizaje puede ser efectiva en los alumnos y por lo tanto, abrir la mente al trabajo, estudio y deberes como elementos que son sinónimos, similares y todos buscan el fin del aprendizaje.

Hacer deberes es estudiar, estudiar es aprender, con los deberes se aprende, se memoriza lo que se entiende y se repite, se hacen deberes para poner en práctica los recursos del alumno de búsqueda de información y datos, se estudia para recordar y cualquier forma de aprendizaje es válida siempre y cuando el pupilo la integre y le sea efectiva.

Debemos ver el estudio como todo aquello que ayuda al alumno a entender, comprender y dar uso a lo que aprende. Todos los procesos que provoquen aprendizaje de una u otra manera, todas las herramientas que hagan que los contenidos y conceptos se entiendan y se procesen y se apliquen correctamente, todo aquello que lleve al discípulo a ser competencial con lo aprendido.

Los deberes, en definitiva, son hábitos y rutinas de trabajo diarios de repaso, entre los que podemos encontrar actividades de los libros de texto, estudio como memorización, lectura, trabajos, ver vídeos, investigar, experimentar, jugar o simplemente mirar. Todo aquello que sea ejecutado conscientemente.

Mi recomendación es que debemos buscar modelos de aprendizaje que no sean únicamente memorísticos y de esta manera, dotar al alumno de diferentes herramientas a la hora de trabajar los contenidos. Recursos que después el pueda usar ante cualquier aprendizaje. Además, he de añadir, que el 70-80% del aprendizaje de contenidos académicos del currículo, se da en el aula si los alumnos están atentos, con una actitud positiva, motivados y, como no, felices.

Os dejo un ejemplo práctico con el que presenté a los alumnos los ríos. Habrá que memorizar, pero es probable que la historia nos ayude a hacerlo y nos ayude a recordar pistas para nombrar los ríos.

By daviduvi

 
 
 

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