BLOG EDUCATIVO: ORDEN DENTRO Y FUERA DEL AULA DE INFANTIL
- 28 sept 2017
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En educación infantil hablamos mucho sobre la independencia de nuestros alumnos, que sean capaces de vestirse solos, de ponerse las zapatillas por sí mismos, de mantener sus mochilas ordenadas y les pedimos que recojan los juguetes o material una vez usado. Esto es lo ideal incluso sería algo idílico y aunque no es del todo difícil que 25 niños de 3,4 o 5 años colaboren para ordenar la clase, ¿Qué le estamos pidiendo? ¿Somos consecuentes con lo que le pedimos?
Nosotros como adultos que intentamos que nuestros alumnos interioricen unas rutinas y les pedimos que mantengan ordenado su entorno. Tenemos la obligación de dar ejemplo y tener, por ejemplo, nuestra mesa ordenada, nuestros enseres personales en su sitio, que vean en nosotros lo que le pedimos a ellos. Que no vean mientras trabajamos escribiendo alguna nota que tenemos un boli y un papel y que la grapadora, las reglas, un puñado de clips... innecesarios en ese preciso instante rondan por nuestra mesa pues sino ¿Con qué autoridad les pedimos a ellos que no jugueteen con la pulserita mientras realizan una ficha? ¿Cómo enseñas orden si tú no lo tienes?
Caso verídico: - “Manolito recoge tu babi del suelo y guárdalo en tu mochila por favor.” “Profe lo pensaba hacer después pues tu bata también está en el suelo”
Alumno 1-Profe 0. Zas en toda la boca.
Podemos ver orden en otro tipo de situaciones cotidianas en clase como turnos para entrar en el baño, hacer una fila o esperar el turno de palabra en una asamblea. No digo que la fila sea una línea perfecta, no digo que a veces no se forme “barullo” en el baño y no digo que la asamblea deba ser siempre como el que se encuentra en misa. Pero debemos intentar inculcar ese tipo de orden, aunque insisto, a veces los profes consintamos ese desorden para “echarnos unas risas”, para que los alumnos crezcan en un entorno ordenado no solo material sino personal: Si escuchan serán escuchados, si esperan el turno de los demás serán respetados en el suyo...
En casa es prácticamente lo mismo: “Pepito te he dicho mil veces que recojas la ropa de tu cuarto”. Es normal que los niños se distraigan a la hora de recoger pero ¿Mil veces? Querido papa y mamá ¿Habéis mirado en como tenéis vosotros vuestro propio cuarto? “Manolita cuando papá/mamá está hablando me tienes que escuchar y callar para que luego yo te escuche a ti” Queridos papá y mamá quizás la tele del salón está encendida y se escucha desde la cocina otra segunda tele y tan de moda ahora, el soniquete de fondo del “Cantajuegos” desde el teléfono móvil encima de la mesa imprescindible para que los niños coman sin protestar. ¿Escuchar qué?, ¿A quién? Es más, ¿Por qué?
Básicamente todo lo anterior escrito se resume en “Donde fueres haz lo que vieres”. Lo que hacemos y como lo hacemos es lo que ellos harán el resto de su vida.



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