BLOG EDUCATIVO: PRIMER DÍA DE CLASE, ADAPTACIÓN ¿PARA QUIÉN?
- 14 sept 2017
- 3 Min. de lectura

Primer día de clase para un niño/a de tres años. En casa además del olor a mochila nueva hay nervios, ilusión y emoción. En clase todo preparado para conocer a nuestros nuevos alumnos con los mismos sentimientos,motivaciones, esperanzas y sueños que en esa casa.
El niño camina contento e ignorante hacía lo que será su segundo hogar, los padres caminan inquietos por cómo será ese segundo hogar y el profe espera nervioso pues sabe que ese segundo hogar es de lo más acogedor pero desconoce como serán sus nuevos inquilinos.
Suena la campana las puertas se abren y la multitud se agolpa frente a una puerta donde luce un cartel de “3 años” acompañado de cualquier e indiferente letra. Y en ese justo instante es donde la magia comienza pues las risas se convierten en más risas, las risas se convierten en llantos desconsolados, las risas se convierten en “mamá no te vayas”, en agarrones de marcos de puerta, en leves empujones en sentido contrario a la calle y pequeños ensayos de patada pero es justo en ese preciso momento cuando sabes que esas emociones son el comiendo del resto de tu vida donde siendo niño te comportas como un niño y siendo niño te inicias como persona.
Pues así es el primer momento del primer día del resto de tu nueva vida cuando entras a una escuela de infantil aún no sabiendo que saldrás dentro de 3 años como un infantil con escuela. Aquí empieza lo que conocemos como adaptación: El de los niños con sus nuevos compañeros, el del profe con sus nuevos “hijos” y la de los padres con el que será su nuevo mejor amigo, su nuevo confidente, su nuevo aliado y todo por el bien de nuestro, ahora si común, pequeño trozo de alma de tan solo metro y medio de estatura.
Para los niños ese nuevo entorno, esos nuevos niños, ese nuevo adulto que de repente entra en su vida, ese nuevo espacio donde encuentra compañeros de juego y sus respectivos juguetes además de una atención constante puede ser que, a pesar de eso, no sea el lugar más idílico del mundo así que comencemos nuestra labor docente dando confianza, apoyo, amor, cariño y ternura... Después de eso ya aprenderemos las vocales y nos iniciaremos en los números. Tenemos que hacer sentir que esas paredes del aula es un espacio de seguridad, libertad, de magia y diversión, que tenemos un profe divertido que se preocupa por nosotros, que nos enseña mediante el juego continuo, que nos apoya, escucha, entiende y respeta... que nos cuida.
La adaptación para el profe puede ser a primera vista algo rutinario; Otro curso más, más de lo mismo. Si pensamos así nuestra labor docente habrá fracasado en ese mismo momento pues nuevos chicos supone nuevas aventuras, nuevas posibilidades nuevas opciones pues en definitiva, nuevos chicos es directamente proporcional a nueva labor. Olvidemos lo que sabemos y lo que ha funcionado hasta entonces para ser nosotros los que nos adaptamos a nuestros nuevos alumnos no los alumnos los que se adapten a ese método fiable e infalible del profe con amplia experiencia.
La adaptación para los padres realmente es la más complicada pues: ¿Con quién he dejado a mi hijo? ¿Qué estará haciendo? ¿Habrá comido? ¿Estará llorando?... un sinfín de preguntas que te haces pues obviamente no estas viendo lo que pasa pero lo que está pasando es que tu hijo está empezando a volar solo. Está aprendiendo a ser responsable de su material, de su higiene personal, de sus relaciones sociales. Está aprendiendo lo que es el respeto y el ser respetado, a escuchar y ser escuchado... en definitiva, está aprendiendo a ser una persona individual e independiente.
Niños no tengáis duda de que vuestro cole de infantil será una de las mejores aventuras que jamás emprenderéis. Profes no tengáis duda de que vuestros nuevos alumnos romperán vuestros esquemas y formarán parte de ti desde el primero momento que los veas y padres, confiad, escuchad, dejaros aconsejar. Intervenid en la educación de vuestros hijos pero dejad hacer, Sed participes pero no actores principales en una clase donde estáis pero no estáis y por supuesto, confiad en vuestros hijos y vuestro profe y la labor dentro de un aula de infantil. Confiad en que vuestro hijo esta jugando, esta creciendo como persona y como parte de un grupo, esta siendo querido y está aprendiendo a querer.
Raúl García Ruiz.
maestro de educación infantil

Comentarios